asi se inician en los aquelarres

Tú eres mi Dios, a Ti Te busco



 Oh Dios, Tú eres mi Dios, a Ti Te busco, mi alma tiene sed de Ti; en pos de Ti mi carne languidece cual tierra seca, sedienta, sin agua. Por eso vine a verte en el santuario para admirar tu gloria y tu poder. Pues tu amor es mejor que la vida, mis labios tu gloria cantarán. Quiero bendecirte mientras viva y las manos en alto invocar tu nombre. Mi alma está repleta, pingüe y blanda, y Te alaba mi boca con labios jubilosos. Cuando estoy en mi cama pienso en Ti, y durante la noche en Ti medito, pues Tú fuiste un refugio para mí y salto de gozo a la sombra de tus alas. Mi alma se estrecha a Ti con fuerte abrazo y tu diestra me toma de la mano. Los que en vano quieren perderme irán a parar debajo de tierra. Serán muertos al filo de la espada, servirán de festín a los chacales. El rey se sentirá feliz en Dios, y cuantos juran por él se gloriarán: "Por fin se acalló a los mentirosos".

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